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17-12-2020

Situaciones adversas para la conducción

A pesar de que conducir es una acción que la mayoría de los conductores realizan de manera automática, hay más situaciones cotidianas adversas de las que puedes imaginarte. Por eso es muy importante conducir con todos nuestros sentidos, para evitar sufrir un accidente desafortunado fruto de la combinación de una de esas situaciones adversas con algún imprevisto.

Prisas: si ya lo dice el dicho las prisas no son buenas y, cuando conducimos, no es una excepción. Son uno de los mayores peligros que podemos encontrarnos al volante. Es recomendable planificar bien el horario de salida para llegar a tiempo a tu destino sin abusar del acelerador y los frenazos. En definitiva, evitando una conducción brusca, ya que, como imprevisto puede sumarse una retención. Querer llegar antes, solo te va a consumir los nervios, así que procura mantener la calma y recordar que lo importante es llegar.

Somnolencia: esta es una de las principales causas de accidentes de tráfico. Por eso es importante que te asegures de estar bien descansado antes de ponerte a conducir. Si te invade el cansancio durante la conducción, es recomendable descansar un rato y coger el coche de nuevo cuando te sientes recuperado.

Distracciones: llega un whatsapp al móvil, mirar al GPS para asegurarte que la salida que vas a tomar es la correcta, cambiar la emisora de radio o buscar en el bolso son situaciones muy habituales cuando conducimos. Pero son situaciones adversas para la conducción, ya que, ante un imprevisto, sucumbir o evitar la distracción puede marcar la diferencia entre sufrir o no un accidente.

Averías: si bien es cierto que algunas averías son imprevisibles, pasar la ITV del vehículo y realizarle el mantenimiento adecuado, puede ahorrarte muchas situaciones desagradables. Así que sé responsable para minimizar al máximo que esto te ocurra mientras estés conduciendo.

Alcohol: numerosas campañas habrás visto con la finalidad de recordarte que, si bebes, no conduzcas. Beber alcohol, disminuye tu capacidad de reacción y se multiplican tus posibilidades de sufrir un accidente. Así que, nosotros insistimos: si tienes previsto conducir, no bebas.

Viajar con niños: conducir con niños en el coche puede ser muy estresante. Para evitar situaciones que desvíen tu atención del volante, es importante que intentes evitar al máximo que los niños se aburran. Para ello, es muy recomendable planificar juegos o actividades que les mantengan tranquilos durante el tiempo que dure el trayecto.