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21-01-2020

Por qué se enciende el testigo de fallo de motor

De entre todos los testigos del salpicadero del coche, el testigo de fallo de motor es uno de los que más respeto provoca o debería provocarte, porque puede afectar negativamente al medioambiente, al funcionamiento habitual del vehículo y suponer un importante desembolso económico. De hecho, si este permanece encendido después de arrancar el coche, es motivo de desfavorable en la ITV.
Sin embargo, existen distintas causas que pueden producir que se encienda. ¡Te las contamos!

  • Defecto en el sensor de oxígeno (o sonda lambda): suele provocar un ralentí inestable, pérdida de potencia y/o aumento del consumo del combustible, normalmente porque se ha producido una fuga de líquido refrigerante.

  • Fallo en los cables de las bujías: su mal funcionamiento puede ser responsable de fallos en el encendido. A pesar de que la reparación de este fallo es económica, unos 10 euros, este error podría acabar dañando las bujías.

  • Cambio de bujías: el mal funcionamiento de estos componentes puede provocar dificultades en el arranque. Su reparación oscila alrededor de los 350€, aunque si ignoras sus síntomas puede llevar a problemas mecánicos más graves.

  • Avería en las bobinas de encendido: las bobinas de encendido, como indica su nombre, son imprescindibles en el proceso de arranque del motor. Si fallan, pueden llegar a producir averías más graves en el catalizador.

  • Error en el catalizador: este componente se encarga de reducir las emisiones del vehículo. Si es la causa, suele producirse por una avería en el encendido. Esta es una avería bastante cara, tiene un precio estimado de 1.000 euros.

  • Fallo en el termostato: si este dispositivo se queda atascado, el coche no detectará a qué temperatura se encuentra el motor y dejará de regularla con el refrigerante para que ésta sea siempre la adecuada.

  • Fallo en el caudalímetro: este elemento se encarga de dosificar el aire que entra en el motor para que determine cuánto combustible se necesita para la mezcla. Si no funciona correctamente, el consumo puede dispararse.

  • Atasco en la válvula e control de emisiones: este elemento permite que los restos de combustible sean quemados. Si se acumula la suciedad, podría atascarse y te obligaría a pasar por el taller para cambiarla.

  • Cambio del tapón del combustible: este fallo, aparentemente poco importante, puede disparar un fallo de motor y derivar en un mayor consumo de combustible y en un aumento de las emisiones contaminantes. No obstante, su coste no debería de superar los 15 euros.

  • Sensor de árbol de levas y cigüeñal averiados: Si alguno de estos componentes no funciona correctamente, es posible que llegue a encenderse la luz de “avería motor”, evidenciándose además una pérdida de potencia en el vehículo.

  • Avería del turbo: aunque los motivos que pueden ocasionar una avería en el turbo son muchos, sin duda, algunas de las causas más comunes son: fallo en la válvula de descarga, holgura en el eje del turbo, falta de lubricación, etc. También puede ocasionar el encendido del testigo de “fallo motor” y es una avería que puede ir entre los 1.000 y los 5.000 euros.  

Estas son algunas de las causas que pueden producir el testigo de fallo de motor se encienda. En el peor de los casos hablaríamos de una avería interna del motor, con señales como que el vehículo presente un ruido interno procedente del motor, que aumente  del consumo de aceite y/o combustible, que salga humo negro o azulado del tubo de escape, que notes una pérdida de la potencia, que se sobrecaliente, etc.

Todos ellos son motivos suficientemente importantes para que en la ITV rechacemos los vehículos si llevan ese testigo encendido. Así que si aparece en el salpicadero, no dudes en acudir lo más urgente posible a tu taller de confianza.