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21-01-2021

Los filtros que siempre debes cambiar a tiempo

Aunque los coches de ahora son máquinas de precisión y alta complejidad, diseñadas para cumplir su función durante miles de kilómetros, dependen de un buen mantenimiento para que así sea. Es muy importante respetar los intervalos de mantenimiento dictaminados por el fabricante y parte de este tiene que ver con cambiar a tiempo los cuatro filtros esenciales para que el coche no sufra desgastes prematuros y averías.

El filtro de aceite: el aceite es como la sangre del coche y el filtro de aceite se encarga que ninguna impureza termine dañando los componentes internos del motor. Purifica el lubricante para que pueda hacer su trabajo de manera eficiente. Un filtro del aceite en mal estado permitirá que se introduzcan impurezas y ralentizará la llegada de aceite, lo que puede provocar un desgaste prematuro del motor, un bajo rendimiento o incluso una avería del motor. Su cambio puede variar entre los 10.000 y los 30.000km, dependiendo del tipo de coche. 

El filtro del combustible: este filtro evita que las impurezas del combustible se adentren en el motor, en el caso de los coches de gasolina, mientras que, en el caso de los coches diésel, se encarga de eliminar la humedad y evitar la corrosión de los elementos metálicos. Al final, su misión es proteger a los inyectores para mantener el rendimiento y longevidad del motor. Si se obstruye, podemos percibir problemas al arrancar o bien notar una aceleración más lenta. Tiene que cambiarse aproximadamente al cabo de los 60.000km.

Filtro del aire: su función es frenar que todas las impurezas del exterior (insectos, polvo, partículas, arena...) lleguen al motor, permitiendo así una correcta mezcla entre el aire y el combustible y, por lo tanto, la máxima potencia del motor. Suele cambiarse entre los 15.000 y 20.000 kilómetros o una vez al año.

Filtro del habitáculo (o de “polen”): los filtros hasta ahora citados tienen un claro efecto sobre el buen comportamiento mecánico del coche, este tiene que ver con nuestro confort en el coche. Su principal función es evitar que se cuelen impurezas, olores y residuos al sistema de climatización. Es decir, limpia el aire que llega al interior de nuestro coche.

Estos cuatro filtros son los más comunes en un coche moderno, y son los que no debes olvidar de reemplazar de forma periódica.