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29-06-2018

Consejos para mantener tu coche y pasar la ITV a la primera

La Inspección Técnica de Vehículo sirve para garantizar la seguridad vial y el cuidado del medio ambiente. A pesar de que es un mecanismo creado para el bien de todos, es un trámite que muchos viven con cierto nerviosismo, porque se sienten examinados y dubitativos acerca de si pasaran o no la ITV. Para ir lo más tranquilo posible a pasar la ITV y tener más garantías de superarla, es aconsejable hacer las revisiones periódicas que indica el fabricante y realizar las siguientes comprobaciones por tu parte:

Cuida los neumáticos: comprobar periódicamente la presión de los neumáticos para evitar que una presión mayor o menor pueda provocar desperfectos. En cualquier caso, revisa que el dibujo se ve y que los neumáticos no tienen desgastes pronunciados, cortes o deformaciones. Si quieres, puedes profundizar y saber al detalle qué comprobamos de los neumáticos en la ITV.

Revisa las luces: una de las principales causas de no superar la ITV es algún defecto grave en el alumbrado o señalización del vehículo. Echa un repaso a todas las luces del coche para asegurarte que todas funcionan y, por tanto, que no tienes que volver a la ITV.

Revisa los testigos del salpicadero: los testigos del salpicadero son los chivatos que nos indican posibles fallos mecánicos del vehículo. Si se enciende una luz de color rojo, significa que el problema es grave y debes detener el vehículo cuanto antes; si el color es amarillo, el fallo es menor pero debes revisarlo lo más pronto posible. Asegúrate que ninguno de estos dos colores están permanente encendidos cuando vayas a pasar la ITV, porque podrían ser motivo de rechazo.

Verifica que el nivel de aceite sea el correcto:
es decir, que el aceite se encuentre entre el mínimo y máximo de la varilla, ya que si está por debajo el motor podría griparse, y si está por encima podría producir averías serias en el motor y catalizador del coche.

Repasa pequeños detalles:

  • Comprueba que el claxon suena correctamente.
  • Verifica el anclaje de los cinturones, es decir, que se abrochan y desabrochan sin problemas.
  • Asegúrate que los espejos y cristales no tienen ningún golpe ni fisura.
  • Comprueba que las puertas y ventanas del vehículo abren y cierran perfectamente. Las puertas deben poderse abrir tanto por dentro como por fuera.
  • Asegúrate que tu matrícula es bien legible.
Mima la dirección: para evitar dañar la dirección, evita girar el volante del coche cuando estés parado y procura no llegar nunca al límite cuando lo gires. Puedes comprobar que la dirección está en buen estado conduciendo en línea recta y dejando el volante un instante. Si el vehículo se desvía de su trayectoria, necesita que se alinee.

Ten cuidado con la suspensión: no frenar antes de un vado o pasar por cualquier otro desnivel pronunciado a bastante velocidad puedes causar averías en la suspensión, además de fastidiar la dirección del vehículo.

Evita circular con el depósito en reserva: hace un tiempo te dimos razones para no circular con el depósito en reserva, al fin y al cabo puede resumirse en que  aumenta el riesgo de sufrir averías. Por tanto, evitarlo ayuda a alargar la vida del vehículo y también a su mantenimiento.

Cuida el sistema de transmisión: está extendido el hábito de circular en punto muerto en bajadas o al llegar a un semáforo porque está vinculado con el falso mito de que así se ahorra combustible. No solo no es cierto, ya que cuando el motor no lleva ninguna marcha necesita inyectar combustible para no calarse, sino que, si la marcha está puesta, como las ruedas son las que mueven el motor y éste está acoplado al sistema de transmisión, hace que no sea necesario inyectar carburante para que el coche siga en marcha.

Además de seguir estos consejos para mantener tu vehículo en las mejores condiciones y así tener más posibilidades de superar la ITV a la primera, recuerda solicitar cita previa para la ITV. Aunque no sea obligatorio, te ahorrará tiempo de espera innecesario. Y recuerda llevar la documentación original del vehículo: el permiso de circulación, la tarjeta de inspección técnica y tener vigente el seguro.