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19-05-2021

Cómo detectar averías graves sin herramientas

Una de las principales referencias con las que contamos los conductores son los testigos del salpicadero, ya que son los que nos chivan los posible fallos mecánicos del vehículo. Si alguno se enciende, ya es un indicador suficiente importante como para llevar lo antes posible el vehículo al taller. Ahora bien, sin ser mecánicos expertos, ¿qué averías podemos detectar?

Color de humo del tubo de escape
Si el humo que sale por el escape es de color negro, significa que el coche produce una mala combustión; si es blanco, que el líquido refrigerante se está introduciendo en el interior del motor (que no debería) y, si tiene tono azulado, es el aceite el que se quema, por la misma razón anterior.

Ninguno de los tres casos resulta tranquilizador, pero los dos últimos son especialmente preocupantes, por el elevado coste de la reparación. El primero, en cambio, puede deberse a múltiples factores, y no todos son graves o no muy caros de arreglar.

Líquido en el suelo
Tanto si el vehículo está parado como en marcha (aunque es más fácil detectarlo cuando está parado), si los bajos presentan fugas, es señal de que hay alguna avería. Una vez más, el color resulta concluyente. Si el líquido es dorado o marrón significa que el problema es del aceite del motor; si es morado, el problema está en la dirección asistida; si es rojizo, en la transmisión; y, si es verde, el problema tiene que ver con el líquido refrigerante.

Motor: aceite y radiador
Para poder detectar si hay algún problema con el aceite y el radiador, hay que mirarlo cuando el coche esté frío y parado.

  • Abre el capó, busca el tapón superior que permite echar aceite. Si aprecias espuma en su interior, probablemente tengas dañada la junta de culata, una reparación que no suele ser económica.
  • Abre el capó de nuevo y repite la operación con el tapón superior del radiador. Si hay mucha suciedad en el interior, es señal de que hay alguna avería.
Olor en el interior del vehículo
Si mientras conducimos, percibimos olor a combustible, lo más seguro es que haya alguna fisura o avería en el colector de escape.

Transmisión: sonidos repetitivos
Los palieres o semiejes de transmisión conectan el motor con las ruedas. En principio pueden durar toda la vida útil del modelo, pero no siempre es así. Se conectan a la mecánica a través de coronas dentadas y, la mayoría de averías, se relacionan con su deterioro. Si una corona pierde uno o varios dientes, producirá un sonido repetitivo, con mayor o menor frecuencia, pero siempre en un determinado momento, que será cíclico.