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29-11-2018

Cambiar el sistema de alumbrado del coche

Las bombillas LED están en auge y no es para menos, ya que consumen menos y duran más. Precisamente por ello, las luces LED cada vez están cogiendo más fuerza en el mundo del motor. Pero, ¿puedes cambiar tus tradicionales luces alógenas por unas LED sin que en la ITV te penalicen por ello? La respuesta es depende, depende del tipo de luz que quieras cambiar.

Aunque de manera genérica nos referimos con el nombre de luces a cualquier punto del coche que lleve una bombilla, en la ITV hacemos una diferencia a nivel de nomenclatura: por un lado hablamos del alumbrado y por el otro de la señalización. El alumbrado hace referencia solamente a las luces cortas y a las luces largas y la señalización al resto de luces: las de posición, los intermitentes, las de freno, las antiniebla…

Dicho esto, si cambias una tradicional luz alógena de las luces de señalización de tu vehículo por una LED no tendrás ningún problema, siempre y cuando respetes el tono de color. Ahora bien, si decides cambiar el tipo de fuente de luz del alumbrado, se considera una reforma y por tanto deberás de legalizarla en la ITV, para evitarte un desfavorable cuando vayas a pasar la inspección periódica de tu coche. 

¿Por qué esta diferencia? Las luces de señalización solo son una bombilla que emite luz cuando se activa. En cambio, la fuente de luz que forma el alumbrado es algo más complejo, ya que la luz que emite es el resultado del reflejo de un haz de luz. Para entenderlo mejor, es necesario que sepas que el alumbrado delantero del vehículo lo componen:

  • Una lámpara, que es la fuente de luz.
  • Un reflector, que recoge los rayos de luz y los agrupa en un haz luminoso.
  • Cristal de dispersión, es el cristal que cubre el faro y se encarga de desviar los rayos luminosos en la dirección adecuada.


El funcionamiento, entonces, es el siguiente: la lámpara emite la luz, el reflector envía este rayo de luz hacia el cristal que cubre el faro, que se encarga de dispersar o agrupar el haz de luz para lograr el efecto luminoso deseado sobre la calzada.

Por tanto, si cambiamos unas luces alógenas por unas LED en un coche sin pasar por un proceso de reforma te arriesgas a que, por ejemplo, los cristales de los faros se desgasten antes de tiempo, entre otras cosas, por no estar pensados para el tipo de destello que emite el LED al dar con el reflector del faro. Como consecuencia, no alumbrarás correctamente la carretera, por lo que ni verás bien ni te verán bien. Y, además, una ITV desfavorable.

De modo que, si quieres modificar la tecnología de alumbrado de tu coche, necesitarás primero que el fabricante o un servicio técnico de homologación emita un informe de conformidad, acudir a un taller para cambiar todo el sistema de cortas y largas, y pedirle el certificado de la instalación. Con esta documentación, tendrás que acudir a una de nuestras estaciones de ITV sin cita previa, para así empezar el proceso de legalización.