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19-11-2020

Averías producidas por neumáticos en mal estado

Los neumáticos están sometidos a un desgaste continuo. Teniendo en cuenta esto, es uno de los elementos que más puede echar de menos la falta de mantenimiento. Además de que unos neumáticos en mal estado pueden ser un verdadero peligro para tu seguridad, la falta de mantenimiento de estos puede acarrear otras averías del coche.

Suspensión
Si no llevas los neumáticos con la presión adecuada, no absorberán correctamente las posibles irregularidades del terreno, provocando que los elementos de la suspensión trabajen más de la cuenta, especialmente los amortiguadores. 

Frenos
Si los neumáticos llevan una presión por encima de lo que deben, el vehículo va a rebotar más y el tiempo de frenada aumentará peligrosamente. Como consecuencia, puede producirse una vibración excesiva, deformando así los discos de freno.

Rodamientos
Las vibraciones de los neumáticos pueden derivar otros efectos no deseados, como que los rodamientos sufran y hagan ruidos.

Dirección
Si los neumáticos no rinden como deben y han desgastado los rodamientos, el siguiente elemento que va a resentirse va a ser la dirección del vehículo, especialmente la rótula. La dirección no solo vibrará y hará ruido, sino que será necesario ir corrigiendo la trayectoria con el volante.

Juntas homocinéticas
Estas unen los palieres con las ruedas para asegurar que ambos elementos mantienen la misma velocidad y los palieres no giran sin transmitir correctamente esta información al par motor de las ruedas.

Electrónica
Si damos inicio al círculo de inseguridad que acarrea un mal mantenimiento de los neumáticos, acabaríamos en los elementos electrónicos del vehículo. Las vibraciones pueden provocar un desajuste en el sensor de presión, que hará que circules con los valores erróneos o incluso no seas capaz de detectar un pinchazo a tiempo. Asimismo, también puede verse afectada la información que recibe la centralita que controla el sistema antibloqueo de emergencia (ABS) o el control de estabilidad (ESP), de modo que pueden no responder cuando sea necesario.

Por lo tanto, para evitar estas averías, revisa periódicamente la presión de los neumáticos para llevar la adecuada, que el dibujo esté por encima del mínimo legal y no presenten desperfectos.