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09-08-2017

¿Sabes cómo hay que circular por una rotonda?

Las rotondas son una infraestructura habitual tanto en ciudades como en carreteras que obligan a reducir la velocidad. Esto significa que se reduce el riesgo de impacto, facilita la incorporación a los vehículos de calzadas secundarias y permiten el cambio de sentido completo. Sin embargo, las glorietas también causan tres principales problemas  entre los conductores: la elección del carril de entrada, la preferencia de paso y la salida que vaya a tomar.

Para que se cumpla con la efectividad de las características de las rotondas, es necesario conocer y aplicar las normas de circulación en ellas.

Moderar la velocidad al aproximarse
Aunque normalmente está señalizada, tanto la presencia de la rotonda como del límite de velocidad, por si no lo estuviera, debes saber que hay que reducir la velocidad cuando te aproximes a una. Con más razón deberá ser así, si, además, hay un paso de peatones, ya que en caso de que haya un viandante, éste tiene prioridad.

La correcta elección del carril
En aquellas rotondas que tengan varias posibilidades de carril, hay que elegir previamente cuál es el mejor según la salida que vayas a tomar. Por tanto, si vas a tomar una de las primeras salidas, es recomendable que te pongas en el carril de la derecha. Si, por el contrario, tu salida no es de las primeras, debes situarte en los carriles interiores para desplazarte por dentro de la rotonda sin molestar al resto de conductores. Y, cuando se acerque tu salida, previamente incorpórate en el carril exterior para tomarla desde él. En ningún caso puedes ni debes salir de la rotonda desde un carril interior, por lo que no está permitido ni cruzarla en línea recta ni en diagonal.

Preferencias de paso
Los que se encuentran dentro de la rotonda tienen preferencia sobre los que se van a incorporar a ella. Por eso, debes detenerte antes de entrar en ella, para asegurarte de que no viene nadie.

Si te encuentras en uno de los carriles interiores, como es habitual, tiene preferencia el conductor de la derecha. Teniendo en cuenta esto y que no está permitido pararse en medio de la rotonda, si en una primera vuelta no puedes salir, deberás dar una segunda para incorporarte al carril exterior y, desde él, salir.

Excepciones
Hay que tener en cuenta que, como en toda regla, siempre hay excepciones. Por ejemplo, los vehículos de gran tamaño, como camiones o autobuses, que, debido a su longitud, les resulte imposible trazar los carriles correctamente, van a verse obligados a atravesar dos o varios carriles simultáneamente. En este caso, el resto de conductores deben facilitar la maniobra.

Otra excepción a destacar es la de los ciclistas, especialmente cuando van en grupo. Este caso, hay que considerar el grupo como un solo vehículo, por tanto deberás esperar para entrar en la rotonda desde que el primer ciclista accede hasta el último.

Para más información, te recomendamos que eches un vistazo a la infografía de la DGT sobre cómo se debe circular en las glorietas.